18 may. 2010

El Tú, El Yo y El Nosotros



Al empezar de nuevo con esta relación


pensé una y mil veces si era bueno empezar otra vez,


por experiencias del pasado me di cuenta y


escarmenté que en una relación


nunca se debe poner el 100% desde el principio


para no salir lastimado;


con los pies bien puestos en el suelo


comencé un nuevo capítulo.


Para definir El Tú puedo decir


que es un chico simpático, agradable e ilusionado;


con muchas ganas de empezar una relación,


muy seguro de lo que quería obtener de esto,


decidido a conseguir el Sí definitivo


para poner en marcha El Nosotros.


El Yo aún confundida y pensativa


había decidido dejar el pasado bien atrás


aunque con recaídas y manifestaciones de aquel pasado que tanto llegue a querer y odiar;


vi una solución a todo esto,


optar por la nueva opción y quizás esto pueda funcionar;


el cariño ya existía y la ilusión solo dependería de El Nosotros.


El Nosotros al principio fue complicado,


cada uno venía con su pasado y decepciones.


El Tú desconfiado por decepciones del pasado.


El Yo a veces un poco indiferente.


El Nosotros costó un poco para llegar al punto medio.


El Tú deseando que solo me enfoque


en mis estudios, mi familia y en él;


aunque no en ese orden de importancia.


El Yo fiel a mi instinto y libre como el viento


sin dar explicaciones de mis acciones y


fiel a mis sentimientos.


Hizo que en El Nosotros empezaran los disgustos.


El Tú deseando que entendiera que me quería


pero que cambie mi forma de ser y no sea tan fría.


El Yo terca,


a estas alturas de mi vida no pienso cambiar,


si así me conoció.


Hacíamos que El Nosotros por momentos se torne un poco frío y dudoso


pero al poner de nuestra parte y conversar para llegar a entendernos


acordamos que cada uno pondría su parte


para que esto funcione.


El Tú decía que me quería y


que confiara en él.


El Yo empezó a quererlo y


ya era parte de mi vida,


intente otra vez y


decidí que confiaría en él.


Los días pasaron y


con el tiempo me di cuenta


que la relación ya no daba más.


¿Por qué? ¿Cómo?


¿O por quien? Aún no lose.


Pero El Tú empezó a ir a la cueva.


El Yo me quedé en una sola pieza


cuando me dijeron que estaba “Enamorada”


¿Yo? ¡Que locura!


Creo que al saber esto


me hizo dudar de la relación,


el momento se dio y


concluimos por “Mutuo Acuerdo”.


El Nosotros se acabó.


Fue una semana dura y devastadora,


empezaron los cambios;


mantuve la cabeza ocupada en un millón de cosas


que cambiarían totalmente mi realidad


que pensar en El Nosotros


quedó en el fondo de un rincón.


El siguiente mes me daría con una sorpresa;


un mensaje con una nueva invitación,


salir y estar otra vez solo los dos y


¿Por qué no?


Total nada perderé.


Quedando para el encuentro


me dio a entender que quería otra oportunidad,


veremos cómo se dan las cosas.


Tal encuentro resultó


diferente a lo que pensé.


Una segunda oportunidad


aunque dejando en claro


que no sabía si aceptar y aún con dudas.


Pero El Tú decía:


“Te quiero y te extrañe mucho” y


¿Tú?


El Yo también pero shhh.


Y El Nosotros de nuevo se volvió realidad.


Esta vez fue diferente


porque compartimos nuevas experiencias en cada encuentro.


El Tú siempre recordándome:


“Te quiero mucho”.


El Yo también.


El Nosotros funcionaba


porque ninguno de Nosotros pensó en el futuro,


solo vivimos cada minuto en su momento.


El Tú renegón,


dedicando su tiempo al trabajo, la familia, la universidad y a mí.


El Yo diciendo que no reniegue,


aunque me encantaba que se moleste,


se le veía tan gracioso,


apoyándolo cada vez que necesitaba mi ayuda;


aunque claro jalándole las orejas por descuidar las cuentas.


El Nosotros duró mucho más tiempo de lo que pensé


pero así como empezó también se acabó.


El Tú así como me sorprendía con cada locura


se alejó sin dar explicaciones.


El Yo había aprendido a que él estuviera ahí y


fue difícil perder esta rutina,


buscando una respuesta para esta pregunta


¿Qué pasó?


Pasaron los días y nada,


no se dio nada de lo que se acordó y


así como un día desapareció


otro día volvió a dar señales de vida.


El Nosotros ya no funcionó,


una escusa nada convincente fue lo que me dio.


El Tú quería explicar y


pedir perdón.


El Yo ya no quería saber nada más.


El Nosotros se partió


en El Tú Y El Yo.


El Tú debería enfocarse en sus prioridades.


El Yo haría de cuenta que no pasó nada y


volver a hacer la misma de antes.


Pasado el tiempo El Nosotros no volvió.


El Tú aún dice que lo espere y


que quizás algún día formemos El Nosotros.


El Yo aún por algunos minutos lo recuerdo y


con ganas de borrar mis recuerdos


solo quiero decir:“Hasta luego”.


El Nosotros entre los dos no terminó mal,


se puede decir que no somos ni amigos ni enemigos y


tampoco se sabe lo que seremos.


Solo deseo que seas feliz y


cumplas todos tus sueños,


que tengas suerte y


encuentres a alguien

que Te Quiera como lo hice Yo.

Un día diferente

Hoy debería de ser un día lleno de felicidad y

quizás un momento para salir en familia pero esta vez será diferente.


El año pasado sirvió como pretexto para una reconciliación y


tiempo para estar todos juntos


pero este año será un día diferente,


ya no está el motivo por que celebrar esta fecha,


ya no existe la razón porque reunirnos todos en esta mesa.


Ya tu asiento se encuentra libre y triste;


todos ya no somos los de antes,


ya no volveré a decir esas dulces y dolorosas palabras otra vez.


El regalo perfecto ya no serán


aquel poema que te dedique como la última vez y buscar algo que se acomode a tu gusto,


ahora en cambio buscaré un adorno de plástico

que al igual que mi sentimiento se pone opaco con el tiempo.


Ya no me levantaré y te buscaré para darte un beso,


un abrazo y desearte felicidades llenándote de besos.


Ahora el camino es más largo y duro donde estaré rodeado de muchas personas


que también comparten esta situación.


Ya no podre ver tu sonrisa y oír tus palabras


al recordar esta fecha especial para algunos y difícil para mí.


Ya no compartiremos juntos estas fechas y


tampoco querré recordar esta fecha en mi calendario.


La situación se me hace dolorosa


pero como siempre “Fuerte y Orgullosa” seguiré adelante,


deseando de corazón que donde te encuentres


tengas presente que siempre te llevaré en mi mente y corazón


y en mis sueños te dejaré un fuerte abrazo, un beso, te diré que “Te quiero mucho”


¡Feliz día papá!

17 may. 2010

Un beso



Un beso es el encuentro entre dos mundos diferente,


un beso es algo delicado y tierno entre dos seres que comparten un sentimiento y pasión.


Un beso no debe ser tan solo una satisfacción


sino una entrega de los sentimientos hacia el otro ser.


Mi primer beso fue como alguien comúnmente puede decir un evento fortuito


que ni en mi mejor sueño ni en mi peor pesadilla pude imaginarme


Se dio entre dos personas que aunque habían compartido buenos y malos momentos


también compartían una amistad.


Quizás es por eso que este evento desencajó por completo


porque por primera vez este ser me decía


que tan solo no me veía con ojos de amigo sino con ojos de amor.


Pero en ese instante el lugar, la hora y el momento se prestó para tal situación


haciendo que sin darme cuenta termine envuelta en unos brazos, un cuerpo, un par de ojos y unos labios junto a mí.


Por algunos segundos me alejé de la realidad y


solo dejé llevarme por mi deseo y sensación


pero después de un momento de satisfacción regresé y


pensé en aquella situación que acababa de pasar.


Fue como haber alcanzado el cielo y


tener el gusto de llegar al punto máximo y


a la vez sentir que caía muy en fondo,


debajo del suelo ya estrellada con la realidad.


Recordé haberte dicho que esto no debió suceder,


a pesar que tú decías “Tú sabes que te quiero desde hace tiempo” y


yo con mi rotundo “¡No!”, no sabes lo que dices y


preguntaste si ya estaba con alguien más y


yo decía “Que no”,


yo también quería seguir así,


a tu lado, entre tus brazos pero no era posible.


¡Éramos amigos! Si esto no funciona todo se acabará,


tú seguías diciendo “Yo te quiero por qué no me miras a los ojos” y


yo no podía, tenía miedo de volver a hacerme ilusiones y estrellarme otra vez.


Tú seguías buscando mi boca y haciéndome callar con tus labios,


yo tratando de fugar y cortar la situación pero tus brazos no me dejan partir.


Tanto que intenté al fin logré hacerte entender


que lo mejor era esperar y que el tiempo lo dirá.


Yo también quise decir te quiero


pero la razón no me dejaba hablar.


Pero ahora puedes saber


que ese beso nunca lo podré olvidar y


aunque la vida no nos dio una segunda oportunidad


siempre recordaré esos dulces labios que me enseñaron a besar.